NIYAMAS - La relación contigo mism@
- matabhumimps
- 23 dic 2025
- 3 min de lectura
Actualizado: 22 mar
En el sistema clásico del yoga descrito por Patañjali en los Yoga Sūtras, los Niyamas representan el segundo miembro del camino de ocho pasos (Aṣṭāṅga Yoga). Mientras que los Yamas orientan nuestra conducta en relación con el mundo exterior, los Niyamas son observancias o disciplinas internas que guían la relación del practicante consigo mismo.
A diferencia de reglas impuestas, los Niyamas funcionan como una guía personal y reflexivo, diseñado para fortalecer el equilibrio interior, afinar la autodisciplina y favorecer un estado mental claro.
¿Qué son los Niyamas?
Los Niyamas se refieren a la disciplina personal y al desarrollo interno del practicante.
“Śauca-santoṣa-tapaḥ-svādhyāya-īśvara-praṇidhānāni niyamāḥ” Yoga Sūtra II.32
Son actitudes internas que cultivan un espacio de claridad:
Saucha: pureza del cuerpo, la mente y los entornos.
Santosha: contentamiento, gratitud por lo que es.
Tapas: disciplina sagrada, constancia.
Svadhyaya: autoestudio, observar nuestras sombras y dones.
Ishvara Pranidhana: confianza, entrega a algo mayor que el ego.
Cada una de los Niyamas actúa como una herramienta para fortalecer la conexión entre cuerpo, mente y espíritu, fomentando hábitos saludables y un estado mental de calma y presencia. Estas enseñanzas son fundamentales para la vida diaria, promoviendo una actitud más consciente ante los desafíos de la vida.
A continuación, exploraremos cada uno de estos cinco principios en detalle, comprendiendo no solo su significado filosófico, sino también cómo traducirlos en acciones prácticas en la vida moderna.
Śaucha — Pureza
Śaucha se refiere a mantener tanto el cuerpo como la mente y el entorno libres de impurezas. Esto incluye actos visibles como higiene, alimentación consciente o limpieza física, así como elementos más sutiles como la depuración de pensamientos nocivos, juicios o hábitos mentales reactivos.
Santosha — Contentamiento
Santosha significa aceptar el momento presente tal como es. No se trata de resignación pasiva, sino de cultivar una actitud de gratitud por lo que existe sin caer en comparaciones o expectativas inflexibles. Este Niyama ayuda a estabilizar el bienestar emocional incluso en medio de los desafíos cotidianos.
Tapas — Disciplina
Tapas puede traducirse como “disciplina ardiente” o “calor interior”. Representa la capacidad de mantener consistencia en los compromisos personales, hacer esfuerzos sostenidos y enfrentar circunstancias difíciles con determinación. Es la fuerza interna que permite transformar hábitos contraproducentes y sostener una práctica que apoye el crecimiento.
Svādhyāya — Autoestudio
Svādhyāya implica una investigación sincera sobre uno mismo. Esto puede incluir la lectura reflexiva de textos filosóficos, llevar un diario personal o analizar patrones de pensamiento y conducta. Es un proceso de observación consciente que profundiza la comprensión de nuestros propios mecanismos internos.
Īśvara Praṇidhāna — Entrega al flujo de la vida
Īśvara Praṇidhāna se refiere a la actitud de confiar en algo mayor que el ego individual. No requiere adherirse a una religión específica, sino aprender a soltar el control rígido y aceptar la vida con humildad y apertura. Esta entrega favorece una mente más flexible, menos reactiva y más receptiva a las circunstancias.
¿Por qué son importantes los Niyamas en la vida diaria?
Los Niyamas no son conceptos abstractos ni lejanos: son herramientas prácticas que nos ayudan a estabilizar la mente, regular emociones y desarrollar una observación más atenta de nuestra conducta. Cultivarlos no exige grandes cambios estructurales en el estilo de vida; muchas veces basta con pequeños actos cotidianos que reflejen intención y presencia.
Por ejemplo:
Elegir palabras amables o silenciar pensamientos reactivos (Śaucha).
Practicar la gratitud diariamente (Santosha).
Establecer una rutina saludable y respetarla (Tapas).
Reflexionar sobre tus reacciones y patrones mentales (Svādhyāya).
Aceptar con ecuanimidad lo que no puedes controlar (Īśvara Praṇidhāna).
Integrando los Niyamas con conciencia
Al llevar los Niyamas al día a día, el practicante fortalece no sólo su práctica interna, sino también su capacidad de atención, resiliencia emocional y bienestar general. No se trata de perfección, sino de consistencia y autocuidado desde una mirada deliberada y compasiva.
Este enfoque permite que el yoga deje de ser solo una práctica física y se convierta en una fuerza integradora para la vida entera (cuerpo, mente y espíritu).
Conclusión
Los Niyamas son una parte esencial del yoga clásico. Funcionan como un puente que conecta la teoría filosófica con la conducta cotidiana. Practicarlos con intención transforma no solo la forma en que actuamos, sino la manera en que nos percibimos a nosotros mismos y al entorno.
En Mātā Bhūmi te invitamos a explorar estos principios con atención plena, desde la simplicidad cotidiana hasta el desarrollo de una vida más consciente y centrada.
Maria Pia Santolaya - Mata Bhumi




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