Los 5 Kleshas: la raíz del sufrimiento según la filosofía del yoga
En algún momento todos nos hemos preguntado por qué, incluso cuando las circunstancias parecen favorables, seguimos experimentando insatisfacción, miedo o ansiedad. ¿Por qué repetimos ciertos patrones? ¿Por qué nos cuesta tanto encontrar una paz que permanezca?
La filosofía del yoga ofrece una respuesta profunda a estas preguntas. En los Yoga Sutra, Patañjali describe cinco causas fundamentales del sufrimiento humano, conocidas como Kleshas. Estas no son emociones pasajeras, sino patrones mentales profundamente arraigados que nublan nuestra percepción de la realidad y nos alejan de nuestra verdadera naturaleza.
Comprender los kleshas no tiene como objetivo juzgarnos, sino desarrollar mayor conciencia. Solo aquello que podemos observar puede comenzar a transformarse.
¿Qué significa la palabra "Klesha"?
La palabra sánscrita klesha puede traducirse como "aflicción", "obstáculo" o "causa de sufrimiento".
Según la filosofía yoguica, el sufrimiento no proviene únicamente de lo que sucede a nuestro alrededor, sino principalmente de la manera en que interpretamos y nos relacionamos con esas experiencias.
Los kleshas actúan como filtros que distorsionan nuestra percepción. Nos hacen reaccionar automáticamente, identificarnos con pensamientos y emociones, y olvidar quiénes somos en esencia.
Patañjali explica que todos los kleshas nacen de uno principal: Avidya, la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza.
Veamos cada uno de ellos...
1. Avidya (Ignorancia)
Avidya no significa falta de conocimiento intelectual. Significa no ver la realidad tal como es. Es confundir lo permanente con lo temporal, buscar felicidad en aquello que cambia constantemente y creer que somos únicamente nuestro cuerpo, nuestra mente o nuestros logros.
Cuando olvidamos nuestra verdadera esencia, comienzan a aparecer todos los demás kleshas.
¿Cómo trabajar Avidya?
Estudiando las enseñanzas del yoga.
Practicando la meditación y la autoindagación.
Desarrollando discernimiento para observar la realidad con mayor claridad.
2. Asmita (Ego o falsa identificación)
Asmita aparece cuando confundimos nuestra identidad con aquello que experimentamos. Nos definimos por nuestro cuerpo, profesión, pensamientos, emociones o historia personal. El ego no es un enemigo. Es una herramienta necesaria para desenvolvernos en el mundo. El sufrimiento aparece cuando creemos que ese personaje es todo lo que somos.
¿Cómo trabajar Asmita?
Observando nuestros pensamientos sin identificarnos con ellos.
Cultivando la humildad.
Recordando que somos el observador de la experiencia, no la experiencia misma.
3. Raga (Apego)
Raga es el apego hacia aquello que nos produce placer. Puede manifestarse como apego a personas, relaciones, reconocimiento, objetos, comodidad o incluso determinadas experiencias espirituales.
El problema no es disfrutar, sino depender de aquello que disfrutamos para sentirnos completos.
¿Cómo trabajar Raga?
Practicando el desapego.
Cultivando gratitud por el presente.
Aprendiendo a disfrutar sin necesidad de poseer.
4. Dvesha (Aversión)
Así como buscamos lo que nos agrada, también rechazamos aquello que nos incomoda.
Dvesha es la resistencia al dolor, al cambio, a las pérdidas o a las experiencias desagradables.
Muchas veces sufrimos más por resistirnos a una situación que por la situación en sí.
¿Cómo trabajar Dvesha?
Practicando la aceptación consciente.
Cultivando compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Aprendiendo a permanecer presentes incluso en los momentos difíciles.
5. Abhinivesha (Miedo a la muerte)
Tradicionalmente se traduce como el miedo a la muerte. Sin embargo, también puede entenderse como el miedo profundo a perder aquello con lo que nos identificamos: nuestra seguridad, nuestras relaciones, nuestro cuerpo, nuestras creencias o el control sobre la vida.
Es quizá el klesha más sutil y uno de los más universales.
¿Cómo trabajar Abhinivesha?
Viviendo plenamente el momento presente.
Confiando en los procesos de la vida.
Recordando que todo cambia y que aprender a soltar también forma parte del camino.
Los kleshas están presentes en la vida cotidiana
No aparecen únicamente durante la práctica de yoga. Se manifiestan cuando reaccionamos impulsivamente, cuando nos aferramos a una expectativa, cuando evitamos conversaciones difíciles o cuando dejamos que el miedo tome decisiones por nosotros.
Observar los kleshas en nuestra vida diaria es una práctica de autoconocimiento. No se trata de eliminarlos de inmediato, sino de reconocerlos antes de que gobiernen nuestras acciones.
Cada vez que elegimos responder con mayor consciencia en lugar de reaccionar automáticamente, debilitamos un poco más su influencia.
El yoga como camino de libertad
El objetivo del yoga es recordar quiénes somos realmente. Cuando comprendemos los kleshas, dejamos de ver el sufrimiento como un enemigo y empezamos a entenderlo como un maestro que señala aquello que aún necesita ser observado con amor y consciencia.
La práctica de yogasanas, pranayama, meditación y el estudio de la filosofía no buscan perfeccionarnos. Buscan despejar aquello que cubre nuestra verdadera naturaleza.
Como enseña Patañjali, el camino del yoga consiste en aquietar las fluctuaciones de la mente para que podamos reconocer la paz que siempre ha estado dentro de nosotros.
Tal vez la verdadera transformación no ocurra cuando desaparecen los desafíos, sino cuando aprendemos a observarlos sin perder el contacto con nuestra esencia.
¿Cuál de estos cinco kleshas reconoces con más frecuencia en tu vida? Quizás esa pregunta sea el comienzo de una práctica mucho más profunda que cualquier postura sobre el mat.
Maria Pia Santolaya - Mata Bhumi




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